La denuncia pública, realizada la semana pasada, puso en marcha una serie de eventos que incluyeron la detención de Gutiérrez y la transferencia de la niña, identificada como Mayelin, al Sistema de Protección del Estado.
Rosario narró haber sido presuntamente engañada por Gutiérrez, quien le aseguró que solo llevaría a la niña por unos días para presentarla a su familia proveniente de Nueva York. Según ella, él le prometió que jamás tomaría la menor como suya ni intentaría separarlas. Sin embargo, su verdadera intención era registrar a la niña como hija de su esposa, una propuesta que Rosario asegura haber rechazado con anterioridad.
La situación se tornó más alarmante cuando Rosario observó que, tras el parto, la recién nacida tenía un brazalete con el nombre de otra mujer. Aunque se percató de irregularidades, el temor generó su silencio durante meses en los que, según su testimonio, fue objeto de manipulación emocional y física e incluso sufrió violencia durante el embarazo.
Un aspecto crítico expuesto por Rosario es el uso de su condición migratoria por parte de Gutiérrez como forma de intimidación. Sin documentos de identidad, lo que la hacía vulnerable, él le amenazaba con entregarla a las autoridades migratorias en cualquier momento, inclusive en el hospital donde dio a luz. Además, reveló que los chequeos médicos durante su embarazo fueron limitados por él a visitas en centros rurales con registros manuales, presuntamente para evitar dejar un historial médico claro.
Tras la denuncia inicial presentada públicamente por el periodista Hansel García, las autoridades se activaron rápidamente. La Junta Central Electoral y el Ministerio Público han iniciado los procesos correspondientes para investigar el caso y reunir pruebas.
Rosario mostró desesperación al expresar su necesidad de recuperar a su hija, aceptando someterse incluso a pruebas de ADN para comprobar la maternidad: "Haré lo que sea necesario para recuperar a mi bebé... lo único que quiero es sostenerla en mis brazos nuevamente", afirmó entre lágrimas.
Durante la entrevista, los conductores del programa realizaron un llamado al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) buscando que se facilite algún encuentro entre Rosario y la niña mientras se resuelve la situación. Sin embargo, recordaron que las reglas legales en República Dominicana establecen que cualquier acceso o movimiento de menores bajo protección estatal requiere autorización judicial.
Por su parte, José Martínez Brito, abogado y panelista del programa, expresó dudas sobre la veracidad del relato de Rosario. Según él, la información recopilada hasta ahora hace pensar que todos los involucrados estaban al tanto de los planes del padre para criar a la niña junto a su esposa.
