El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró el pasado 16 de febrero que las visas no son un derecho y subrayó que pueden ser revocadas si el titular incurre en acciones contrarias a los intereses nacionales. Sus comentarios se dieron durante una conferencia de prensa dirigida a medios internacionales.
Estas declaraciones tuvieron lugar en una comparecencia conjunta con Viktor Orbán, primer ministro de Hungría. En dicha ocasión, Rubio reafirmó que "nadie tiene derecho a obtener un visado" y destacó que no existe ningún fundamento constitucional que obligue a su concesión por parte del gobierno.
Según Rubio, una visa es simplemente un permiso concedido por el gobierno para ingresar al país como visitante. También enfatizó que esta autorización puede ser retirada si una persona dentro del territorio realiza actividades consideradas perjudiciales para los intereses nacionales. Reiteró que “no existe un derecho constitucional a la visa” y añadió que, en casos donde un extranjero cometa acciones que afecten esos intereses mientras se encuentra en calidad de turista o estudiante, su visa será anulada, y posiblemente no se le concederá de nuevo.
Las decisiones relacionadas con temas migratorios acapararon más atención tras las declaraciones de Tom Homan, encargado por el presidente Donald Trump para gestionar cuestiones fronterizas. Homan informó sobre la suspensión de operaciones contra inmigrantes en Minnesota, aunque destacó que los operativos continuarían en otras ciudades como parte de la política migratoria vigente.
Por su parte, Homan resaltó que estas deportaciones forman parte de un mandato ejecutivo directo del presidente Trump, confirmando que las redadas seguirán realizándose en varios puntos del país bajo la coordinación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Estas afirmaciones estuvieron alineadas con las palabras de Todd Lyons, director del ICE, quien durante una audiencia en el Congreso subrayó que las redadas masivas fueron implementadas por instrucciones expresas del Ejecutivo, detallando además el número de personas deportadas hasta la fecha.
En este contexto, las autoridades estadounidenses continúan aplicando la política de revocación de visas cuando se determine que los titulares han actuado en contra de los intereses nacionales. Mientras tanto, los operativos migratorios siguen desarrollándose en distintas ciudades bajo la supervisión del ICE.
