La comunidad de Bahoruco dio el último adiós a Yomailis



En un entorno cargado de profunda tristeza y resignación, la comunidad de Bahoruco dio el último adiós a Yomailis, una joven de apenas 14 años cuya partida ha dejado un vacío que difícilmente podrá ser llenado entre sus seres queridos.


Un último adiós entre lágrimas y globos blancos  

En un sepelio marcado por intensas muestras de dolor, decenas de personas se reunieron para acompañar el féretro blanco hasta su descanso final. Su madre, devastada, compartió su pesar ante la irreparable pérdida: comentando entre sollozos la importancia de valorar a los hijos como un regalo divino, y el incierto momento en que puedan ser arrebatados.  


Sueños interrumpidos  

Por su parte, el padre recordó con palabras desgarradoras las metas y ambiciones que su hija proyectaba para el futuro. Yomailis soñaba con convertirse en médico militar y ya había comenzado su camino hacia una formación profesional destinada a servir a su país. Sus aspiraciones reflejaban una madurez y determinación poco comunes para su edad.


Durante la ceremonia, amigos y compañeros destacaron la personalidad alegre y luminosa de la joven. Una de sus amigas más cercanas recordó: "Yomailis siempre estaba feliz, nunca dejaba de sonreír. Solo podemos pedirle a Dios que la tenga en un lugar lleno de paz y que, desde allá, siga cuidando de nosotros".


Un homenaje hacia el cielo  

El acto culminó con una conmovedora muestra de cariño: globos blancos fueron lanzados al aire, llevando mensajes de amor y despedida que desaparecían lentamente en el cielo, mientras los asistentes rompían en aplausos y ofrecían el último tributo a una joven cuya luz permanecerá en sus corazones.


La comunidad de Bahoruco se ha unido profundamente con la familia en este momento doloroso, lamentando la inesperada partida de una promesa cuya vida fue truncada demasiado pronto.


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