Daniel fue un personaje pintoresco que se ganó el afecto de todos por su carisma, su trato amable y esa alegría contagiosa que lo distinguía en cada rincón del pueblo. Perteneciente a una familia honrada y respetada, supo dejar huellas imborrables en quienes compartieron con él.
Su forma auténtica de ser, siempre sonriente y espontáneo, lo convirtió en parte del paisaje humano de la comunidad. Más allá de cualquier circunstancia, Daniel será recordado por su espíritu alegre, su energía positiva y la manera única en que hacía sonreír a los demás.
Hoy Loma Los Cabrera despide a uno de sus personajes más emblemáticos. Que su recuerdo permanezca vivo en la memoria colectiva y que su alegría siga siendo inspiración para quienes lo conocieron.
Paz a su alma y fortaleza para sus familiares y amigos en este momento de dolor. 🕊️
