El Ministerio de Relaciones Exteriores ha aclarado que el cierre de la oficina de la DEA en Santo Domingo obedece a una investigación interna de la Embajada de los Estados Unidos.
El canciller Roberto Álvarez explicó, tras conversar directamente con Leah Campos, embajadora estadounidense en el país, que esta decisión no involucra al Gobierno ni a ningún funcionario dominicano.
Roberto Álvarez compartió que la embajadora le aseguró que el cierre se debe exclusivamente a un procedimiento interno realizado en la embajada norteamericana y no está relacionado con las autoridades dominicanas. Así lo expresó el canciller en su cuenta oficial en la plataforma X.
Por su parte, Leah Francis Campos señaló anteriormente que esta medida encaja dentro de una política de cero tolerancia frente a prácticas irregulares, aclarando que no se permitirá ni siquiera la percepción de irregularidades en ninguna área de responsabilidad de la embajada.
En el comunicado emitido, la diplomática destacó que el uso indebido de cargos oficiales constituye una grave falta a la confianza pública, reafirmando el compromiso institucional de actuar con transparencia.
La Administración para el Control de Drogas (DEA), que ha operado en la región del Caribe durante décadas, tiene un rol significativo en el intercambio de información y el apoyo a las autoridades locales en la lucha contra el narcotráfico. La oficina ubicada en Santo Domingo ha sido un punto estratégico para coordinar iniciativas conjuntas y fortalecer la colaboración entre Estados Unidos y la República Dominicana en temas de seguridad regional.
Sin embargo, hasta el momento no se han dado detalles sobre cuánto tiempo estará cerrada la oficina ni si se pondrá en marcha un plan provisional que permita continuar programas de cooperación relacionados con el control de sustancias ilícitas en el territorio dominicano.
Consultada por la periodista Alicia Ortega, la Embajada manifestó que no tiene declaraciones adicionales más allá de las expresadas por su embajadora.
Chelsia Hetrick, consejera de Diplomacia Pública, fue quien confirmó esta posición institucional reservada, dejando en incertidumbre los avances de la investigación y cómo podrían afectar las actividades futuras entre ambos países en esta materia.
